Luxación Congénita de Cadera: La Importancia del Diagnóstico al Nacimiento
La luxación congénita de cadera es la forma más grave del espectro de la displasia del desarrollo de la cadera (DDC). En esta condición, la cabeza femoral se encuentra completamente fuera del acetábulo al momento del nacimiento, lo que impide el desarrollo normal de la articulación. El diagnóstico y tratamiento inmediatos son imprescindibles para lograr una cadera estable y funcional.
¿En qué se diferencia la displasia de la luxación congénita?
La displasia del desarrollo de la cadera (DDC) abarca un espectro:
1. Cadera inestable (luxable): La cadera está en su lugar, pero puede luxarse con maniobras (signo de Barlow).
2. Cadera luxada reducible: La cadera está luxada en reposo, pero puede reducirse con maniobras (signo de Ortolani).
3. Luxación congénita: La cadera está luxada y es irreducible con maniobras. Es la forma más severa y difícil de tratar.
Factores de riesgo para luxación congénita de cadera
- Sexo femenino: Aproximadamente el 80% de los casos ocurren en niñas. La mayor laxitud ligamentaria por influencia hormonal (estrógenos maternos) es un factor.
- Presentación podálica (de nalgas): La posición intrauterina con las caderas en extensión y aducción favorece la luxación y limita el desarrollo acetabular.
- Antecedente familiar de primer grado: El riesgo se multiplica por 12 si un hermano o la madre tuvieron displasia o luxación de cadera.
- Oligohidramnios severo: La restricción de movimiento intrauterino predispone a la luxación.
- Primigesta y macrosomía fetal.
- Asociación con otras deformidades posicionales: Como tortícolis congénita o metatarso aducto.
Diagnóstico de la luxación congénita de cadera
El examen físico del recién nacido es obligatorio por ley en el Perú y debe ser realizado por un pediatra u ortopedista entrenado:
- Maniobra de Ortolani: La más importante. Con el bebé relajado, se abduce y levanta suavemente la cadera, sintiendo un "clic" cuando la cabeza femoral se reduce dentro del acetábulo.
- Maniobra de Barlow: Se aduce la cadera aplicando presión posterior para intentar luxarla. Detecta caderas inestables pero no francamente luxadas.
- Signos clínicos tardíos (si no se diagnosticó al nacer): Asimetría de pliegues glúteos, acortamiento aparente del muslo (signo de Galeazzi), limitación de la abducción y cojera indolora al comenzar a caminar (marcha de Trendelenburg o "de pato").
La ecografía de cadera es el estudio de elección en los primeros 4-6 meses de vida. Permite visualizar el cartílago acetabular no visible en radiografías y clasificar la cadera según el método de Graf. La radiografía de pelvis es útil después de los 4-6 meses, cuando aparecen los núcleos de osificación.
Tratamiento de la luxación congénita de cadera
El tratamiento es urgente. Cuanto más temprano se inicie, más simple y efectivo será.
Arnés de Pavlik (primeras semanas de vida)
Es el tratamiento de primera línea para caderas luxadas reducibles en menores de 6 meses. Mantiene las caderas en flexión y abducción (posición humana: la cabeza femoral se centra en el acetábulo, estimulando su desarrollo). La tasa de éxito supera el 90% si se inicia antes de las 6-8 semanas.
Reducción cerrada y yeso pelvipédico (3-12 meses)
Si el arnés falla o la luxación no es reducible con él, se requiere reducción bajo anestesia en quirófano. El cirujano coloca la cabeza femoral dentro del acetábulo y se confecciona un yeso que mantiene la cadera en flexión y abducción durante 3-4 meses. Puede requerirse una tenotomía percutánea de los aductores para facilitar la reducción y disminuir la presión sobre la cabeza femoral, previniendo la necrosis avascular.
Reducción abierta y cirugía reconstructiva (>12 meses)
En niños mayores de un año o cuando la reducción cerrada fracasa, la cirugía abierta es necesaria. Se liberan las estructuras que bloquean la reducción (ligamento redondo hipertrofiado, pulvinar graso, tendón del psoas, limbo acetabular invertido). Frecuentemente se requiere una osteotomía femoral (acortamiento y desrotación) y una osteotomía pélvica (Dega, Salter o Pemberton) para estabilizar la articulación y mejorar la cobertura de la cabeza femoral.
Complicación a evitar: Necrosis avascular de la cabeza femoral
Es la complicación más grave del tratamiento de la luxación congénita de cadera. Ocurre por compresión de los vasos que irrigan el núcleo de osificación de la cabeza femoral. Se previene con un tratamiento suave, evitando la abducción forzada y realizando tenotomía de aductores cuando es necesario. Hoy en día, con las técnicas actuales y el diagnóstico precoz, su incidencia ha disminuido significativamente.
Pronóstico a largo plazo
Una luxación congénita de cadera tratada precozmente (antes de las 6-8 semanas de vida) con arnés de Pavlik tiene un pronóstico excelente: la cadera se desarrolla normalmente y el niño podrá realizar todo tipo de actividades, incluido el deporte.
El diagnóstico tardío (después del año) se asocia a un mayor número de cirugías, peores resultados funcionales y mayor riesgo de artrosis en la vida adulta joven.
> El diagnóstico de la luxación congénita de cadera es un logro de la medicina preventiva. Un examen físico minucioso al nacer y una ecografía oportuna cambian radicalmente la historia natural de esta enfermedad.
Referencias
- 1.Pollet V, Percy V, Prior HJ. Relative risk and incidence for developmental dysplasia of the hip. J Pediatr.. 2017..PMID: 27836857.
- 2.Novais EN, Sanders J, Kestel LA, et al. Graf type-IV hip dysplasia: risk of Pavlik harness failure and need for closed vs open reduction. J Bone Joint Surg Am.. 2016..PMID: 27493896.
- 3.International Hip Dysplasia Institute. Developmental Dysplasia of the Hip (DDH). IHDI Knowledge Base.. 2023..